End of Summer

After all my autumn/winter talk the other day, now I'm uploading a spring/summer shoot. So coherent, yet I'll proceed. 

This wasn't my first time shooting with Brian McNamara. We had worked together years ago, in Louth, doing a test in a beautiful orchard. I even ended up having a long conversation with a Polish man who spoke no English, but somehow we had managed to understand each other. He must have assumed I was wife-material because he showed me his rabbits and insisted on taking a picture with me. Then he handed us his home address so we could send the photo over. I remember googling his name and finding out that the Gardaí had caught him stealing vodka from Lidl. I wonder if I ever made it to his mantelpiece. 

Getting back to the shoot, I was very excited to meet Brian again because he is a fantastic photographer with a very clean and elegant style. His images are always modern, polished and tasteful. Joining us was Lisa Redmond, a sweetheart of a makeup artist full of creative ideas. Make sure you check her Instagram account. She's brilliant at creating more experimental looks with the right amount of edginess. They are always chic while remaining avant-garde, which is not an easy thing to do. 

Style-wise we went for quite simple outfits in whites, creams and light greys paired with a natural makeup with bronze and copper accents. I thought it was very flattering on me, so I've attempted to recreate it a couple of times. Perks of the job, you get to learn what suits you. At the end we decided to go for something slightly different. Lisa had a bit of fun with my face, but also my collarbones, so an open black blazer was the ideal choice to show off her work. Back to my comfort zone, in case too much brightness would blind me.


Coherencia ante todo. Después de todo lo que dije sobre el otoño/invierno en la entrada anterior, hoy subo unas imágenes de primavera/verano. Ejem. Prosigamos. 

Ésta no era la primera vez que hacía fotos con Brian McNamara. Trabajamos juntos hace años en un huerto de manzanos en Louth. No sé cómo, pero acabé hablando largo y tendido con un polaco que no sabía inglés. Aún así nos entendimos. Tanto que posiblemente me vio como su  futura mujer. Me enseñó sus conejos e insistió en sacarse una foto conmigo, no sin antes darnos un papel con su dirección para poder mandársela. Recuerdo que me dio por buscar su nombre en Google al llegar a casa y descubrí que la policía lo había pillado robando vodka en un Lidl. Lo que nunca sube es si al final acabé enmarcada en su salón. 

Volviendo a esta sesión, tenía muchas ganas de ver a Brian otra vez porque es un fotógrafo genial. Su estilo es limpio y elegante y sus fotos son siempre modernas y muy cuidadas. Se nos unió Lisa Redmond, que además de creativa (no hay más que echarle un vistazo a su cuenta de Instagram) es un auténtico encanto. Es muy buena creando maquillajes experimentales, pero sin llegar al disfraz. Vanguardista pero chic, que no es fácil.  

En lo que respecta al estilismo, apostamos por ropa en blancos, crudos y grises claros, combinada con un maquillaje en tonos bronce y cobre. Creo que me quedaba muy bien, así que he intentado copiarlo en casa varias veces. Una de las cosas buenas de este trabajo es que aprendes a saber qué te favorece y qué no. Al final decidimos hacer algo diferente y a Lisa no le llegó con pintar mi cara, por lo que me puse una americana negra abierta para enseñar las clavículas y regresar al lado oscuro. 

 
Brian McNamara and Lisa Redmond 03 | Paloma Feijoo
Brian McNamara and Lisa Redmond 01 | Paloma Feijoo
Brian McNamara and Lisa Redmond 02 | Paloma Feijoo
Brian McNamara and Lisa Redmond 04 | Paloma Feijoo